Contra todos los pronósticos, sábado soleado, vientos leves, y un Galan que se levantó temprano y aterrizó en el predio puntual y a punto para jugar un partido que ya es clásico. Pero... ¿qué partido no es clásico cuando juega Galan? Todos quieren ganarle al blanquito quilmeño.
Entrada en calor, casaca azúl, algunos centros y piruetas para la hinchada, y el Galan salió a la cancha con: Elloco-Clau, Leo, Agu, Bracho-Lucas, Mauro, Nico, Juli-Toto-Charco. Enfrente un equipo más que conocido con el que Galanju había caído en los últimos dos encuentros.
El primer tiempo fue parejo. Galanju pareció proponerse tácitamente no ser vulnerado en el primer tiempo y de entrada, una triste costumbre en gran parte del torneo. El Galan salió decidido a no remarla desde abajo y fue esa precaución lo que quizás dispuso un merengue que se elevó demasiado rígido para levantar un muro defensivo y jugar tranquilos. El Galan logró solidez defensiva en el primer tiempo y con viento en contra, pero se olvidó de jugar. Más allá de algún tiro libre desde mitad de cancha y con intenciones de ser conectada con suerte en el área rival, el blanquito se dedicó más a tapear puertas y proteger sus puntos débiles. Scarpenari se movió peligrosamente durante todo el primer tiempo frente al área galanjusense, con buenas proyecciones por las bandas y desequilibrando en el uno a uno con algunos jugadores rápidos y decisivos. Pero el Galan se fue en cero al entretiempo, y sobre todo, ya metido en la segunda parte y con ganas ahora de batir el merengue.
Como bien saben las fans galanjusenses, el huevo se compone básicamente de yema y clara. En la yema se encuentra la parte más nutritiva y polentosa de la cigota, pero el merengue sólo se eleva con el batir de las claras. Es así que Galanju sacó la receta con ganas de jugar mejor futbol y tuvo que separar las yemas de las claras: Aquiles Dallavía y Bracho fueron los sacrificados para apostar por un futbol más ofensivo.
Mati "El pogo" Ligorria se calzó la gloriosa para jugar por la banda izquierda, y "Diegol" Vazquez hizo lo propio donde el más sabe, arriba, en alturas donde sólo los cóndores tienen la suerte de volar. El segundo tiempo fue parejo. Galanju pudo hilvanar algunas jugadas y llevó el partido unos metros más arriba. A medida que el Galan se animaba y se soltaba, Scarpenari encontró alguna ocasión de llegar con claridad al arco de galanjusense, pero siempre chocó contra una defensa de hierro, con los altos rendimientos que ya son costumbre, y un Claudito espectacular con el cuchillo entre los dientes. "El Toto de la gente" tuvo un gran segundo tiempo, marcando y pidiéndola siempre, e intentando mostrar el rumbo. El Galan tuvo una clarísima en el arco de Scarpenari, la pelota viboreó por la línea de un palo al otro pero ninguna pierna galanjusense pudo empujarla. De la misma jugada sin suerte, Scarpenari salió de contragolpe y trepó por su banda derecha para rematar sobre el arco del Loco, que achicó y la pelota cruzó el arco besando el palo y sacándole el aliento a todo Galanju. Así las cosas, con un Loco que mostró solidez, transmitió confianza a todo el equipo, y también habló mucho desde el fondo, el partido era un claro y justo empate. Pero las ganas de Galan, a minutos de terminar el partido, supuraron como rebelde grano adolescente y el blanquito arrinconó a Scarpenari a fuerza de ganas y voluntad, con centros a la olla y mucho empuje. No hubo suerte y ninguna pudo convertirse en el tanto de la victoria.
Cero a cero fue el partido. Galanju sigue mejorando encuentro a encuentro, muy de a poco, pero con claros signos de solidez y confianza. Crecé el equipo, adentro de la cancha, afuera de la cancha... Late Galanju; bien fuerte, apoyando a Jhony y esperando su pronta recuperación para compartir el juego de cada sábado.
8 de noviembre de 2009
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